Las medidas sanitarias y fitosanitarias (MSF) son regulaciones adoptadas por los Gobiernos para proteger la salud de las personas, los animales y los vegetales frente a riesgos derivados del comercio de alimentos y productos agropecuarios.
Estas medidas pueden aplicarse, por ejemplo, para:
- Garantizar la inocuidad de los alimentos
- Prevenir la propagación de enfermedades animales
- Evitar la introducción de plagas que afecten cultivos o ecosistemas
- Controlar contaminantes, toxinas o residuos en productos alimenticios
Estas medidas están reguladas por el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio.