El funcionamiento de la OMC se organiza a través de una estructura jerárquica encabezada por:
 
  • La Conferencia Ministerial, su máxima autoridad, que se reúne cada dos años.
 
  • El Consejo General, encargado de administrar las actividades diarias. Actúa además como Órgano de Solución de Diferencias y Órgano de Examen de las Políticas Comerciales.
 
  • Consejos especializados: Comercio de Mercancías, Comercio de Servicios, Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).
 
  • Comités técnicos sobre agricultura, comercio y desarrollo, facilitación al comercio, barreras técnicas, medidas sanitarias y fitosanitarias, entre otros.
 
El trabajo diario incluye:
 
  • Implementar y supervisar los acuerdos
  • Revisar políticas comerciales de los miembros
  • Servir de foro de negociación
  • Administrar el mecanismo de solución de diferencias
  • Coordinar asistencia técnica y creación de capacidades para países en desarrollo
Las funciones principales de la OMC son:

1. Proveer un foro para negociar acuerdos comerciales
2. Administrar los acuerdos existentes
3. Resolver disputas comerciales mediante un sistema basado en reglas
4. Monitorear las políticas comerciales nacionales
5. Brindar asistencia técnica a países en desarrollo y Países Menos Adelantados
6. Cooperar con otras organizaciones internacionales (FMI, OCDE, ONU). 

Estas funciones garantizan estabilidad y previsibilidad al comercio internacional.
 
 
La OMC cuenta actualmente con 166 Miembros que representan la gran mayoría del comercio mundial. Sus decisiones se adoptan por consenso y todos los Miembros participan en igualdad de condiciones. Todos los miembros aplican un mismo conjunto de reglas y se comprometen a cumplir con los acuerdos multilaterales.

El proceso de adhesión es riguroso: incluye revisión del régimen comercial del país candidato, negociaciones bilaterales de acceso a mercados y compromisos de convergencia normativa. Más de 20 países se encuentran en este proceso de adhesión.
Los acuerdos de la OMC se basan en principios esenciales:
 
No discriminación:
 
  • Trato de la Nación Más Favorecida (NMF): un país no puede discriminar entre sus distintos socios comerciales. Es decir, cualquier ventaja comercial (como un arancel más bajo) que un país otorga a un socio comercial debe extenderse automáticamente a todos los demás miembros de la OMC, garantizando así la no discriminación y la igualdad de condiciones en el comercio internacional.
 
  • Trato Nacional: los productos importados deben recibir el mismo trato que los productos nacionales una vez en el mercado. Esto asegura que la competencia sea justa y que los productos extranjeros no sean objeto de regulaciones internas discriminatorias. 
 
Transparencia
 
Los Miembros deben notificar y publicar sus políticas comerciales para garantizar que las reglas y los cambios regulatorios sean claros.
 
Previsibilidad
 
Las reglas y compromisos arancelarios no pueden modificarse de forma abrupta o arbitraria, lo que da seguridad jurídica a empresas y gobiernos.
 
Competencia leal
 
La OMC busca evitar prácticas distorsionantes como subsidios dañinos, dumping o barreras no justificadas.
 
Trato especial y diferenciado para países en desarrollo
 
Los países en desarrollo pueden beneficiarse de plazos más amplios para aplicar acuerdos o mayor flexibilidad en la implementación.
Los acuerdos de la OMC son un conjunto de tratados jurídicamente vinculantes que regulan el comercio de:
 
  • Bienes (GATT)
  • Servicios (GATS)
  • Propiedad intelectual (ADPIC/TRIPS)
 
Incluyen disciplinas específicas como agricultura, obstáculos técnicos al comercio (OTC), medidas sanitarias (MSF), antidumping, subvenciones, medidas de salvaguardia y otros.

Estos acuerdos aplican a todos los miembros, con excepciones limitadas y trato especial para países en desarrollo.
El sistema de solución de diferencias es uno de los pilares de la OMC. Permite qu ellos Miembros resuelvan sus controversias comerciales de manera jurídica, transparente y basada en reglas, evitando conflictos políticos o medidas unilaterales.

El proceso incluye:
 
  1. Consultas entre las partes
  2. Establecimiento de panel de expertos
  3. Informe del panel de expertos
  4. Posible apelación ante el Órgano de Apelación
  5. Implementación y cumplimiento.
 
Colombia ha participado como reclamante, demandado y tercero en diferentes casos. Para Colombia, este mecanismo garantiza la defensa de sus derechos comerciales y la seguridad jurídica para exportadores e importadores.
 
La OMC dedica una parte importante de su mandato a apoyar a los países en desarrollo mediante:
 
  • Creación de capacidades, a través de programas de formación para funcionarios públicos, cursos presenciales y virtuales, programas de pasantías e iniciativas para mejorar la participación de las pymes en el comercio internacional.
  • Programa de asistencia técnica para implementación de acuerdos.
  • Tratamiento especial y diferenciado en muchos acuerdos.
  • Apoyo a países menos adelantados (PMA) para facilitar su integración al comercio mundial.
  • Programas de ayuda para comercio
 
Colombia es receptor habitual de asistencia técnica para mejorar cumplimiento y fortalecer instituciones.
 
El comercio internacional está evolucionando y la OMC enfrenta nuevas prioridades:
 
  • Reforma del mecanismo de solución de diferencias, actualmente en negociación.
  • Comercio digital y economía basada en datos.
  • Sostenibilidad ambiental y comercio, incluyendo cambio climático.
  • Seguridad alimentaria y cadenas de valor resilientes.
  • Apoyo a los países menos adelantados.
  • Implementación del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca, un avance histórico contra la sobrepesca y la pesca ilegal.
 
Colombia participa activamente en estos debates, promoviendo un sistema multilateral fortalecido, inclusivo y orientado al desarrollo sostenible.