Es un producto idéntico, es decir, igual en todos los aspectos al producto considerado de que se trate, o, cuando no exista ese producto, otro producto que, aunque no sea igual en todos los aspectos, tenga características muy parecidas a las del producto considerado. Para probar la similaridad se puede considerar las características físicas y químicas, criterios de materias primas empleadas, proceso de manufacturación o producción, canales de distribución, clasificación arancelaria, ente otros. (Decreto 1750 de 2015, Artículo 1º).