Se considera que la vinculación de dos o más empresas se presenta en los siguientes casos (Decreto 1750 de 2015, Artículo 1º):

  1. Cuando una de ellas controla directa o indirectamente a la otra;
  2. Cuando ambas están directa o indirectamente controladas por una tercera persona, o,
  3. Cuando ambas controlan directa o indirectamente a una tercera persona, siempre que existan razones para creer que el efecto de la vinculación es de tal naturaleza que motiva de parte del productor considerado, un comportamiento diferente al de los productores no vinculados.

Por control se entiende el poder de dirigir las políticas financieras y operativas de una empresa, porque se posea:

  1. Más de la mitad de los votos de la empresas;
  2. El control de más de la mitad de los votos, en virtud de un acuerdo suscrito con otros inversores;
  3. Tales votos y control en virtud de los estatutos sociales de la empresa o de un acuerdo;
  4. El poder de nombrar o destituir a la mayoría de los miembros del Consejo de Administración o un órgano directivo equivalente; o

El poder de emitir la mayoría de los votos en las reuniones del Consejo de Administración o un órgano directivo equivalente.