Resumen


Colombia presenta grandes desafíos respecto a sus competidores internacionales en turismo en materia de atracción para la inversión. Según el FEM (2017), la carga tributaria, los trámites excesivos y altos costos de los insumos, son algunos de los cuellos de botella que deben afrontar los empresarios cuando deciden emprender proyectos de infraestructura y planta turística en el país. Igualmente, los emprendimientos e iniciativas productivas de turismo, además de estas barreras, se enfrentan a escasa asistencia técnica y apalancamientos financieros.
 
Por consiguiente, a través de esta línea se plantean estrategias que buscan aumentar la inversión extranjera directa para el turismo en Colombia, diversificar las fuentes de financiamiento para la construcción de obras en el sector, promover el desarrollo de infraestructura turística y de apoyo a la actividad con criterios sostenibles, así como para desarrollar megaproyectos mediante la creación de incentivos específicos.
 
Para aprovechar las tendencias esperadas de crecimiento del turismo, el avance de la infraestructura es un factor clave a la hora de fomentar la industria turística con proyección internacional, así como para generar crecimiento económico sustentado en un desarrollo inclusivo (Serebrisky, 2014).
 
Por otra parte, las intervenciones en infraestructura y planta turística generan valor a los territorios, mejoran la conectividad y la dotación de servicios de estos, permitiendo que se aprovechen mejor las ventajas comparativas del país y alcanzar mayores niveles de sofisticación de su aparato productivo.
 
El Gobierno Nacional debe diseñar proyectos de infraestructura y conectividad con un enfoque integral que consideren las necesidades puntuales del sector turístico y esté coordinado con los procesos de planificación turística de las regiones, atendiendo las necesidades de cada destino, según su vocación.
 

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